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2008Abr
01

En un pequeño aeropuerto, en el vestíbulo vacío, una pareja abrazándose. Miradas cómplices. Salen lagrimas.

Control policial. Ella se quita las botas, él la observa desde el mostrador de la entrada. Medias sonrisas acompañadas de ojos tristes. Cuesta despedirse. Es duro saber que habrá que esperar casi dos meses para el próximo abrazo, el próximo beso.

¿Qué puerta de embarque es para Stansted? ¿La uno o la dos? No creo que tenga pérdida. Pregunto y contesto con los dedos: la dos.